El recambio de la Mesa Directiva en la Convenci贸n Constitucional, el comienzo de la discusi贸n de normas para la nueva Carta Magna y el triunfo contundente de Gabriel Boric en la segunda vuelta presidencial, convergen como tres hitos de profunda relevancia para la democracia y pol铆tica chilena, marcando un nuevo logro en un proceso, iniciado con la vuelta a la democracia, y que poco a poco est谩 pisando el acelerador para avanzar, a paso firme, hacia un pa铆s con mayor justicia social, participaci贸n ciudadana y dignidad para todos y todas.

La reciente elecci贸n de la Mesa Directiva muestra la relevancia del di谩logo y deliberaci贸n p煤blica para avanzar en posiciones comunes. Los tiempos  actuales han puesto en el mapa pol铆tico diversas sensibilidades y visiones de izquierda en lugares de representaci贸n popular, cuesti贸n que es positiva, pues permite construir nuestro presente y futuro desde m煤ltiples realidades, aunque puede ser al mismo tiempo un contratiempo a la hora de tomar decisiones. Esto a su vez, es un llamado de alerta para reforzar los esfuerzos de di谩logo, articulaci贸n y trabajo com煤n para generar mayor铆as sociales y pol铆ticas, dentro y fuera de la Convenci贸n Constitucional, todo ello con el fin de impulsar una nueva Constituci贸n transformadora. Para aprobar las normas Constitucionales se requerir谩n 25 votos m谩s que los que se requer铆an para elegir a cada integrante de la mesa directiva, por lo que desde el Observatorio Apruebo Dignidad y los centros que lo conforman, nos ponemos a disposici贸n del conglomerado Apruebo Dignidad y los otros colectivos y articulaciones pol铆ticas, sociales, ecol贸gicas y feministas para avanzar en este objetivo. 

Para el Observatorio Constituyente de Apruebo Dignidad, cada avance representa un nuevo triunfo, que construye el Chile digno que so帽amos. La coalici贸n que se articul贸, despleg贸 y moviliz贸 detr谩s del proyecto pa铆s liderado por el presidente electo Gabriel Boric, es una convergencia que si bien nace de un grupo de j贸venes movilizados por convicciones colectivas, hoy ha mostrado su capacidad de convocar a mayor铆as y aunar voluntades que tienen como horizonte la justicia social . Este proyecto antecede a las actuales generaciones y es m谩s grande que las necesidades inmediatas, ya que tiene aspiraciones a fortalecer la movilizaci贸n y la incidencia ciudadana en la agenda de la pol铆tica institucional. Y, por lo tanto, debe ser igualmente responsable y estar a la altura del desaf铆o que significa.

Transmitir aquello es un reto para la gobernabilidad como la conocemos, enmarc谩ndose en el deber de conversar, de recibir, entender y de escuchar. Los malestares arrastrados por a帽os han conocido de promesas y expectativas, raz贸n por la que atenderlos no s贸lo significa avanzar en la b煤squeda de una soluci贸n, sino que recoger la amargura de la espera y atender la urgencia en la reparaci贸n. Derechos fundamentales, civiles y pol铆ticos de muchas personas han quedado a la espera de una soluci贸n por mucho tiempo y, a sabiendas que esa discusi贸n requiere de un criterio estructural, la agenda presidencial deber谩 encontrarse permanentemente con el horizonte que se defina en la Convenci贸n Constitucional.

Esta convergencia de agendas y voluntades va m谩s all谩 de coordinaciones a nivel central, requieren de esfuerzos conjuntos que impliquen considerar que el principal adversariode este bienestar integral ser谩 una reformada ultraderecha, enraizadas en el fascismo y la recuperaci贸n del legado pinochetista. Esto implica la urgencia de que Apruebo Dignidad se fortalezca, que converse en todos los espacios donde puedan encontrarse, lo que incluye, por supuesto, el 贸rgano que se encuentra redactando la Nueva Constituci贸n.

La ultraderecha continuar谩 operando a partir del miedo y sin las intenciones de imaginar utop铆as. El proyecto de Apruebo Dignidad tiene un norte hacia el que avanzar, que disputa el sentido com煤n para apartarlo de ese miedo y conducir en conjunto hacia un horizonte transformador. Sin embargo, esto ser谩 imposible sin la conversaci贸n permanente y el golpe de realidad de lo importante que son estos acuerdos, que van mucho m谩s all谩 de las negociaciones internas, sino que aspiran a reunir las mayores m谩ximas del bienestar colectivo en la pr贸xima Carta Fundamental.

Sin duda esto ha sido un desaf铆o desde el principio de la instalaci贸n de la Convenci贸n Constitucional, pero es necesario recordar permanentemente que nos encontramos en tiempos hist贸ricos y, por lo tanto, cr铆ticos. La unidad tiene repercusiones mucho m谩s amplias que antes, lo que nos debe motivar todos los d铆as a recordar esos horizontes que alguna vez llamamos ut贸picos, para que se conviertan en realidad para los chilenos y chilenas.

Invitamos a seguir moviliz谩ndonos en cada uno de los frentes -pol铆tico, comunicacional, social, en las calles, con amigos, amigas y amigues, tal como lo hicimos para la campa帽a presidencial y del plebiscito por una nueva Constituci贸n, para poner la visi贸n com煤n de pa铆s que tenemos en conjunto al frente, abrazando las diferencias de todos los sectores y partidos pol铆ticos que son parte de Apruebo Dignidad, pero con la mirada puesta en el objetivo principal: llevar adelante las transformaciones sociales que este pa铆s nos exige.